La Plaza de Toros asomando en el horizonte de Valencia.
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Qué ver en Valencia, una ciudad que representa el balance urbano

Decir que Valencia es la tercera ciudad de España en cuanto a población y en cuanto a la superficie de su área metropolitana es algo meramente estadístico. Por otra parte, decir que es la ciudad más equilibrada en cuanto al ritmo de vida de una gran metrópolis sería entrar en la percepción. Sin embargo, hay fundamentos de sobra para sostener esa argumentación.

La Ciudad de las Artes y las Ciencias, uno de los sitios más impactantes de Valencia. Foto: Martín Bugliavaz/Alicia Villalta Oliveira.

MUCHO AMBIENTE, PERO AL MISMO TIEMPO TRANQUILIDAD

Uno esperaría que, por tratarse de una de las principales ciudades del país, Valencia fuese más caótica que otra cosa. Y mucho más si se considera que, aparte de ser un nodo importante de España a nivel laboral, también lo es desde el punto de vista turístico. No obstante, de alguna manera Valencia logra esquivar ese adjetivo que tanto caracteriza, por diferentes motivos, a Madrid y a Barcelona.

Seguramente quien viva allí tendrá una opinión mucho más amplia y precisa de lo que verdaderamente es la ciudad, pero a quien escribe estas líneas Valencia le dio la sensación de tener lo mejor de las dos principales metrópolis españolas: la atmósfera castiza y acogedora de Madrid y el clima fresco y distendido de playa de Barcelona. Una combinación que no sólo se disfruta durante el día a lo largo de toda la costa valenciana, sino también durante la noche en plena ciudad, donde el calor baja al mismo tiempo que el ambiente en las terrazas sube aunque sin llegar a ser desbordante.

HISTORIA, MODERNIDAD Y ORDEN: UNA COMBINACIÓN IDEAL

La Ciudad de las Artes y las Ciencias define la vanguardia valenciana por su arquitectura y oferta cultural. Pero la modernidad de la Capital del Turia va más allá de sus edificios, pues se refleja también en su modelo de funcionamiento:

  • Eficiencia y buen desempeño en el transporte público.
  • Mantenimiento impecable de sus edificios históricos.
  • Limpieza constante en calles y avenidas.

Y, en el plano histórico, la ciudad deslumbras con joyas imprescindibles como:

  • La Catedral de Valencia y el icónico Mercado Central.
  • El renovado Mercado de Colón.
  • La Lonja de la Seda, obra gótica del siglo XV declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y símbolo del Siglo de Oro valenciano.

LA ALBUFERA, UN TESORO NATURAL QUE VALE LA PENA DISFRUTAR

Como si todo lo descrito anteriormente fuese poco —y sin mencionar su excelente gastronomía, que tiene a la paella y a la horchata como principales abanderadas—, Valencia también cuenta con un espacio natural que le da un plus a la hora de decidir hacer una escapada hasta allí: la Albufera.

El Parque Natural de la Albufera es un espacio protegido que tiene como principal protagonista a una laguna que se nutre de las aguas del Mediterráneo y que no sólo propicia la vida de un nutrido ecosistema, sino que también es el escenario donde crecen los arrozales que brindan el arroz para las paellas que constituyen uno de los tantos orgullos valencianos.

Dar un paseo por la Albufera permite navegar por esas lagunas y presenciar la puesta del sol —un espectáculo tan bonito como recomendable—, pero, por sobre todas la cosas, ayuda a entender la importancia que tiene ese espacio natural para la Comunidad Valenciana en particular y para España en general. Porque, a través de las distintas visitas guiadas que se ofrecen en el lugar, será posible adentrarse en el oficio de los llauradors que cosechan el arroz en los tradicionales tancats, aprender sobre el legado histórico que los árabes dejaron tras su paso por aquel territorio y conocer las especies que viven allí habitan.

Está claro que una escapada de pocos días no es suficiente para conocer a Valencia en su totalidad —tanto sus aristas positivas como las negativas—, pero sí que alcanza para apreciar esos detalles que la hacen ser, según diversos rankings, una de las mejores ciudades para vivir. Porque si a la belleza natural propia de sus playas y de su Albufera se le suma, además, elegancia arquitectónica, cultura y gastronomía, no quedan dudas de que un viajecito corto servirá para disfrutar de ese perfecto balance urbano que tanto la define.

Imagen destacada: Martín Bugliavaz/Alicia Villalta Oliveira.

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