Foz de Iguazú, la sorprendente cara brasileña de las cataratas
Se dice que el lado más bonito de las Cataratas del Iguazú —y, por ende, el que más vale la pena ver— es el que se encuentra en la Argentina. Sin embargo, la parte brasileña de la reconocida maravilla natural tiene un encanto propio que se debe principalmente a la ciudad que la acoge: Foz de Iguazú.












SU ECLÉCTICA OFERTA, QUE ES MUCHO MÁS QUE CATARATAS
Foz de Iguazú (Foz do Iguaçu, en portugués) es una ciudad perteneciente al brasileño estado de Paraná y una de las tres ciudades que se encuentran en la Triple Frontera que divide al Brasil de la Argentina y el Paraguay. Y, a diferencia de lo que ocurre con la vecina ciudad argentina de Puerto Iguazú, esta urbe brasileña tiene mucho más que ofrecer al turista además de las cataratas.
Ya desde el primer momento en suelo brasileño las calles de Foz sorprenden, pues se muestran ordenadas y limpias. Pero eso no es todo, porque, además de eso, la ciudad da muestras de un desarrollo que contrasta notablemente con la imagen de Puerto Iguazú que tendrá quien de allí provenga. Un desarrollo que se aprecia en la modernidad de muchos edificios y barrios, y que también se refleja en la multiculturalidad de una ciudad en la cual conviven ciudadanos que profesan diferentes religiones.


Y esto último, aunque parezca un detalle, no lo es. Porque uno de los atractivos de Foz de Iguazú es visitar dos templos singulares dentro de un país mayoritariamente católico:
- La mezquita Omar Ibn Al-Khattab, que impresiona exteriormente por sus altas torres y en su interior cautiva por el intenso azul de sus alfombras.
- El templo budista Chen Tien, increíble por sus extensos jardines y que cuenta con impactantes esculturas religiosas, destacando un enorme y sonriente buda dorado.
Por otra parte, la ciudad alberga el Parque de las Aves (Parque das Aves), especializado en la conservación de la fauna avícola. Es el segundo punto más visitado de Paraná después de las cataratas. Allí no sólo se aprecia la belleza de más de 150 especies, sino que también se aprende sobre ellas en un entorno que emula la selva.












SU VERSIÓN DE LAS CATARATAS: BONITA Y SUBESTIMADA
Es cierto que el poder de la naturaleza impacta más en Argentina porque alberga el 80% de las cataratas. No obstante, el 20% perteneciente a Brasil no deja de ser una maravilla natural y su recorrido ofrece una experiencia muy distinta a las del Parque Nacional Iguazú argentino.
En Foz, las cataratas se visitan siguiendo un único camino muy especial que:
- Permite observar de cerca a los pintorescos coatíes que merodean el sendero.
- Ofrece perspectivas variadas de las cascadas a medida que se avanza por el circuito.
- Regala al final una panorámica única sobre la inmensidad del agua.
Mientras que en el lado argentino el Salto Bosetti ofrece una vista lateral del agua a muy corta distancia, el lado brasileño permite contemplar el punto más bajo del complejo desde distintos ángulos. Esto acentúa esa sensación de enormidad que caracteriza al monumento natural.












Urbanismo cuidado, templos religiosos diversos, coloridas aves y, naturalmente, las impactantes cataratas. Con todo eso cuenta Foz de Iguazú, una ciudad que es más que cascadas y que, sin lugar a dudas, merece formar parte en todo itinerario de viaje enfocado en el sur brasileño.
Imagen destacada: Martín Bugliavaz.



