«La insoportable levedad del ser», de la filosofía a la historia
Hay obras literarias que marcan. Que desde su publicación se convierten en grandes éxitos y están destinadas a sobrevivir indefinidamente dentro de las listas de infaltables a la hora de leer. Un ejemplo de ellas es La insoportable levedad del ser, escrita por Milan Kundera, publicada en 1984 y ambientada en la Praga de fines de la década de 1960.
El autor checo logró su consagración como escritor gracias a este trabajo, que es considerado como su obra maestra. Motivos no faltan, pues la novela abarca temas tan variados como profundos, que van desde la manera de mirar la vida hasta la ocupación de Checoslovaquia por parte de la Unión Soviética.
LA LEVEDAD DEL SER
Lo primero que llama la atención de la publicación es su título, pues no es trivial para aquel que no sabe de qué se trata. ¿En qué consiste? Kundera parte de la base de que el ser humano tiene una sola vida, en la que debe experimentar cosas que no vivió anteriormente y, por ende, no tiene una referencia de una vida pasada que le evite cometer errores.
La posibilidad de equivocarse es lo que el autor define como levedad, algo de lo que las personas no pueden escapar. Ante eso, el checo contrapone al peso, al que presenta como aquello que el humano busca encontrar para equilibrar esa levedad natural a la cual parece estar destinado.

EL AMOR Y LA LEVEDAD
La levedad definida por el autor es propia de la vida y, por ende, impacta en todas sus facetas. Una de ellas es el amor, que será definido a través de dos parejas que estarán conectadas entre sí por dos de sus integrantes: Tomás y Sabina.
Tomás es un reconocido médico que está casado con Teresa, pero con una particular adicción: las mujeres. Este personaje presenta a un mujeriego que mantiene relaciones paralelas a su matrimonio no sólo por lo sexual en sí mismo, sino por el desafío que le resulta saber cuáles serán los detalles que lo llevarán a conquistar a cada persona que le interesa.
Las aventuras de Tomás le presentan un dilema al personaje, pues debe cargar con la decisión de disfrutar de las relaciones ocasionales y lastimar así a su mujer o, en cambio, dejar su vida de goce para ser infeliz al lado de su esposa y así hacerla feliz a ella. Con esta historia, Kundera deja implícito el peso en el amor, pues Tomás finalmente decide dejar atrás su afición a coleccionar mujeres para hacer lo que considera correcto a pesar de que no sea lo que él quiere.
El ejemplo contrario lo da Sabina, quien es una de las tantas amantes de Tomás. Sabina también mantiene diversas relaciones casuales con hombres y se ve en la encrucijada de mantener su estilo de vida o dar un paso más con uno de ellos, Franz, que la ama y la quiere decididamente a su lado. Lo que la diferencia con Tomás es que ella no quiere cargar con el peso que representa la vida de pareja —con la fidelidad como estandarte— y por eso decide desaparecer de la vida de Franz de un día para el otro.
LA «PRIMAVERA DE PRAGA» Y LA INVASIÓN SOVIÉTICA
A través del personaje de Tomás, Kundera logró también explicar la supresión de libertades que debieron sufrir los ciudadanos checoslovacos de aquella época luego de que su nación fuera invadida por la Unión Soviética.
¿En qué consistió este período que duró desde enero hasta agosto de 1968? En las políticas de liberalización que se llevaron a cabo en Checoslovaquia, que en ese entonces era un país socialista que quiso diferenciarse de los demás Estados que mantenían la misma orientación política al permitir la libertad de expresión.
Estas medidas no fueron bien vistas en la Unión Soviética, que para reprimir las ideas florecientes de los checoslovacos envió tropas para controlar una situación que consideraban perjudicial para sus intereses. Fue así como muchos intelectuales no pudieron ejercer sus profesiones en su país, como ocurre en el caso ficticio de Tomás y también en el caso real del propio Kundera, cuyas obras fueron prohibidas y, tras varios años de ganarse la vida con otras actividades, decidió emigrar a Francia, donde reside hasta el día de hoy.
No hay dudas de que La insoportable levedad del ser es un clásico de la literatura universal, pues el autor pudo a través de su obra plantear una original mirada de la vida y a su vez hacer una autorreferencia positiva al aportar una mirada en primera persona de un hecho histórico acontecido en Europa.
Imagen destacada: Martín Bugliavaz.


