La librería Shakespeare and Company en el Barrio Latino de París.
Geografía literaria,  Literatura

«Shakespeare and Company»: historia y cine detrás de la librería más famosa de París

Medianoche en París, una maravillosa película de Woody Allen, imagina una capital francesa de antaño en la cual se reúnen grandes nombres de la literatura estadounidense. Y aunque lo que ocurre en el film es mucho más fantasía que realidad, lo cierto es que en París existe un sitio que guarda una profunda relación con la historia narrada por el famoso director norteamericano: la librería Shakespeare and Company.

George Whitman, el fundador de «Shakespeare and Company». Foto: «Shakespeare and Company».

LA HISTORIA QUE PRECEDE A LA FICCIÓN Y LOS PARALELISMOS CON MEDIANOCHE EN PARÍS

Ubicada en el número 37 de la Rue de la Bûcherie, en pleno Barrio Latino, Shakespeare and Company es hoy toda una referencia dentro del mundo de la literatura en inglés en París. Sí, una librería francesa que es famosa por vender libros en inglés justo en el Kilómetro Cero, el punto donde comienzan todas las rutas del país galo. Ni más ni menos que en pleno corazón de la ciudad.

Pero más allá de que actualmente es un punto neurálgico visitado por una enorme cantidad de turistas —al punto tal que suele ser necesario hacer largas filas para ingresar—, Shakespeare and Company también fue un lugar trascendental en el pasado por motivos muy distintos.

Fundada en 1951 por el estadounidense George Whitman bajo el nombre inicial de Le Mistral, la librería se convirtió en un nodo de encuentro indispensable para destacados escritores de los Estados Unidos de aquel entonces, como Francis Scott Fitzgerald o Ernest Hemingway. Un hecho que no sólo lleva a otro nivel el estatus cultural del sitio, sino que, además, resulta ser todo un paralelismo con Medianoche en París: en la película de Allen, esos mismos autores suelen reunirse en la capital francesa cuando Gil, el protagonista, viaja en el tiempo.

SIMILITUDES ENTRE LA REALIDAD Y LA PANTALLA

Y si de coincidencias con el film de Woody Allen se habla, resulta inevitable establecer un paralelismo entre el mencionado Gil y Whitman, el fundador de la tienda:

  1. El origen: ambos son estadounidenses afincados en suelo francés.
  2. El carácter soñador: ambos son hombres románticos que se deleitan imaginando una vida idílica entre libros en la capital francesa.
  3. La devoción por el pasado: mientras que Gil sentía fascinación por los autores de principios del siglo XX, Whitman tenía como gran referente a Sylvia Beach, una librera compatriota suya que en 1919 fundó en París la primera tienda llamada Shakespeare and Company. Aquel local original debió cerrar durante la Segunda Guerra Mundial, pero su legado renació en 1964 cuando Whitman tomó esa misma denominación para renombrar su negocio en honor a Beach.

Por otra parte, durante sus primeros años de vida la librería fue también el refugio de viajeros que pasaban por París. Esta iniciativa fue implementada por el propio Whitman, un viajero empedernido que impregnó al local de su característica excentricidad . A cambio de hospedaje, pedía a sus huéspedes tres cosas: trabajar unas horas al día en el local, leer al menos un libro diario y dejar escrito un breve perfil autobiográfico para el archivo de la tienda.

Esta maravillosa tradición se mantiene viva hoy en día a través de los miles de perfiles que los viajeros dejaron guardados allí, en la tienda frente al río Sena.

«Shakespeare and Company» en la película «Medianoche en París». Foto: Ediciones Salamandra.

SU IMPORTANCIA EN UNA RECONOCIDA SAGA CINEMATOGRÁFICA

Hasta aquí, podría decirse que la relación entre Shakespeare and Company y el cine gira en torno a la comparación. Sin embargo, la tienda de Whitman no sólo aparece físicamente en una escena de Medianoche en París a través de una visita de Gil —reforzando la conexión entre la vida ficticia del protagonista y la real del librero—, sino que resulta ser un escenario clave en una de las sagas románticas más famosas de Hollywood: Antes del amanecer.

Esta cinta, estrenada en 1995 y protagonizada por Ethan Hawke (Jesse) y Julie Delpy (Céline), es la primera de una trilogía que sigue la historia de amor entre dos jóvenes que se conocen en un tren durante sus viajes por Europa.

Es justamente en la segunda entrega, Antes del atardecer, donde entra en juego Shakespeare and Company. Es en esta librería parisina donde Jesse presenta la novela en la que narra su historia de amor inconclusa con Céline, provocando el tan esperado reencuentro entre ambos personajes.

«Shakespeare and Company» en «Antes del atardecer». Foto: Sceen-it.

LA EXPERIENCIA IN SITU: UN ROMANTICISMO QUE VA MÁS ALLÁ DE LA PANTALLA GRANDE

Se conozca o no la increíble historia de Shakespeare and Company y la de su particular fundador, visitar la librería es toda una experiencia que merece ser vivida. Desandar sus pasillos invita a perderse en un sinfín de libros de diversa índole que, a pesar de estar escritos en inglés, te recuerdan que estás en un lugar idílico de un barrio icónico de una de las ciudades más hermosas del mundo.

Mucho más aún si se tiene en cuenta que todas sus estanterías de libros ocupan lo que en el siglo XVII, hace cuatrocientos años, solía ser un monasterio conocido como La Maison du Mustier.

La nota más negativa de hacerse una escapada a Shakespeare and Company la marcarán las largas filas afuera y el abarrotamiento adentro, algo que, lamentablemente, es cada vez más frecuente debido a la masificación turística.

No obstante, jamás será una mala idea darse una vuelta por la Rue de la Bûcherie e imaginar ser Gil en sus recorridas nocturnas por aquella París antigua o Jesse yendo a presentar su libro con la esperanza de reencontrarse con un amor inolvidable. Porque, si existe una ciudad que alimenta esos sueños, sin dudas es París.

Imagen destacada: Martín Bugliavaz.

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