La librería flotante Word On The Water de Londres.
Geografía literaria,  Literatura

«Word On The Water», la acogedora librería flotante de Londres

Se dice que la librería Acqua Alta italiana es una librería flotante pues se encuentra en Venecia, una ciudad calificada con el mismo adjetivo. Sin embargo, en una ciudad como Londres que no es flotante pero que sí cuenta con un importante río como lo es el Támesis, sí que hay una verdadera librería que flota y se llama Word On The Water.

La entrada a "Word On The Water".
La entrada a «Word On The Water». Foto: Martín Bugliavaz.

UN PROYECTO QUE LLEGÓ A «BUEN PUERTO»

Nacida en el año 2011, Word On The Water es una librería poco convencional. Porque ocurre que sus estanterías rebosantes de libros no se encuentran montadas en un local comercial tradicional, sino… en un barco. Sí, un barco. Una embarcación que flota de forma permantente sobre las aguas del Támesis y que hoy ya es todo un clásico a la hora de visitar la capital de Inglaterra.

Podría decirse, valiéndose de su particular esencia, que Word On The Water es un proyecto que llegó «a buen puerto». Porque hoy, gracias a los beneficios propios de Internet, el comercio se ha convertido en uno de esos sitios que suelen aparecer cuando de viajar a Londres se trata. Sin embargo, eso no siempre fue así pues durante sus primeros cinco años de vida supo ser una librería ambulante que iba haciéndose un nombre mientras se movía sin tener un punto fijo en el cual echar el ancla.

Desde ese entonces, Word On The Water se encuentra amarrada en el mismo lugar —en el Regent’s Canal, frente a la Granary Square— y, paulatinamente, se fue ganando un lugar cada vez más grande en el corazón de unos amantes de la literatura que, fieles a ese particular comercio, lo ayudaron a salir adelante cuando en 2020 la pandemia golpeó a la puerta.

La librería flotante Word On The Water de Londres.
Vista exterior de la librería «Word On The Water»: un barco lleno de libros amarrado en el Támesis. Foto: Martín Bugliavaz.

UNA CERCANÍA A HOGWARTS

Word On The Water está cerca de un punto de referencia londinense como lo es Granary Square, pero también de un punto de referencia literario de proporciones colosales: King’s Cross, una estación ferroviaria de gran importancia en el universo mágico de Harry Potter.

Tan sólo poco más de 400 metros separan a la librería de la terminal en la cual el joven mago accede a la ficticia plataforma 9 y 3/4 para tomar el tren que lo llevará hacia Hogwarts. Es por eso que, pensando de forma literaria, podría decirse que cerca de King’s Cross hay otro medio de transporte, en este caso acuático, que lleva a otro sitio tan mágico como Hogwarts: el mundo de la literatura.

Una foto del interior de "Word On The Water", la librería flotante de Londres.
«Please your mind, mind your head»: la frase que invita a entrar a la librería: Foto: Martín Bugliavaz.

LA EXPERIENCIA EN EL BARCO: CALIDEZ Y MUCHOS LIBROS

We are each other’s harvest, we are each other’s business, we are each other’s magnitude and bond. Con esa cita de la poeta estadounidense Gwendolyn Brooks es que Word On The Water recibe al visitante que caminó a la vera del Támesis para adentrarse en sus cálidos aposentos.

Y cuando hablamos de calidez no estamos ante un sencilo cliché, sino que es realmente en serio. Porque esta librería flotante (que se define a sí misma como una bookbarge, que en inglés significa algo así como barcaza de libros) irradia calidez desde la estufa a leña que acompaña a aquellos lectores que deciden leer desde sus cómodos sillones hasta la amabilidad del personal que allí trabaja, pasando también por las demás citas que decoran su acogedora sala de estar.

Es cierto que es difícil permanecer allí durante mucho tiempo leyendo porque la embarcación es pequeña y, por consiguiente, es casi imposible no encontrarla llena de visitantes que no paran de hacer fotos.

Eso, sin lugar a dudas, es una pena. Porque todo dentro de la librería está pensado de forma tal que uno podría tirarse allí horas y horas leyendo, y darse cuenta de que pasó el tiempo solamente porque las aguas del río, allí afuera, se encuentran iluminadas por las farolas. Pero, si se mira desde otro punto de vista, también es una buena noticia, porque eso significa que a una organización cultural como Word On The Water le va bien. Y eso, naturalmente, es para celebrar.

Imagen destacada: Martín Bugliavaz.

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