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Cristiano Ronaldo y su gran último baile: el Mundial 2026

Aunque parezca increíble, el final de la carrera de Cristiano Ronaldo se encuentra cada vez más próximo. Y el hecho de que sea increíble no sólo responde a esa negación que los apasionados del fútbol sufren al ver que una leyenda de ese deporte está por colgar las botas, sino también a la sorprendente vigencia que el fenómeno portugués exhibe a sus 40 años, una edad inédita para un futbolista de élite.

A sus cuatro décadas, el oriundo de Madeira acaba de sumar una nueva estrella a su colmado palmarés, y lo hizo nada más y nada menos que con la camiseta del seleccionado de su país al ganar la UEFA Nations League por segunda vez en su historia —la anterior había sido en 2019—. Un logro que significó la tercera conquista a nivel absoluto para Portugal y que puso en boca de todos a Cristiano y a su gran cuenta pendiente: el Mundial.

A esta altura del partido, está claro que a Cristiano no le hace falta ganar nada más para pasar a la historia como uno de los más grandes futbolistas de todos los tiempos. Ni siquiera alcanzar el récord de los mil goles a nivel profesional, del cual está muy cerca. Mucho menos de cumplir el sueño de muchos, que es retornar a Portugal para conquistar trofeos con el Sporting de Lisboa, el club que lo catapultó al estrellato. Cristiano no le debe nada a nadie, pero el fútbol sí le debe algo a él y eso es el Mundial.

A grandes futbolistas de la historia la Copa del Mundo les fue esquiva. Jugadores de la talla de Di Stéfano, Cruyff, Platini o Puskás no han podido sumar a sus vitrinas personales el mayor de los trofeos futbolísticos a nivel de selecciones, y por eso no extrañaría que Ronaldo se sumase a ese poco feliz grupo. Sin embargo, tanto él como Portugal —y el mundo del fútbol en general— tienen motivos por los cuales aferrarse a la épica.

La celebración de Cristiano tras obtener la Nations League 2025 con Portugal. Video: Federação Portuguesa de Futebol (YouTube).

En primer lugar, porque la Selección de Portugal está en un gran momento. La obtención de la Nations League es, en realidad, el primer fruto que confirma el gran trabajo que los lusos vienen haciendo de la mano del español Roberto Martínez, que se convirtió en su seleccionador en enero de 2023. Desde ese entonces, A Seleção ganó 77 de los 110 partidos que disputó y tan sólo perdió 4, lo que representa una efectividad del 75,45%. Un número que ya de por sí es superlativo, pero que adquiere mayor relevancia si se cuentan los cuartos de final alcanzados en la Eurocopa 2024 —en la que sólo perdió un partido en fase de grupos, cayendo eliminada por penales ante Francia— y el mencionado título de Nations League de este 2025.

En segundo lugar, porque todo lo que consiguió Portugal de la mano de Martínez lo hizo fundamentalmente a través del buen funcionamiento colectivo del equipo. Un hecho que es importante por la esencia del deporte en sí y, además, porque evita que todo el peso recaiga sobre un Cristiano que, a pesar de su excelente rendimiento —fue una figura determinante en el Final Four de la Nations League, en el cual anotó dos goles—, ya no es el mismo de antes ni por su edad ni por la poco exigente liga saudí en la cual se desempeña en la actualidad.

Y, en tercer lugar, por el aura de épica que envuelve a la figura de CR7. Porque si hablamos de hazañas a nivel de selecciones, quizá sea Cristiano el más autorizado para hablar: con él vistiendo la camisola vermelha, el seleccionado portugués conquistó los únicos tres títulos de su historia —sumados a la final de la Eurocopa 2004 y a las semifinales del Mundial 2006— y además logró participar en todas las competiciones que se llevaron a cabo, algo que antes de su desembarco lejos había estado de ocurrir, pues sólo se había clasificado a 3 de 17 Mundiales y a 3 de 11 Eurocopas.

¿Será posible que la imagen del 2026 sea la de Cristiano Ronaldo levantando en América del Norte ese famoso trofeo dorado que supieron conquistar genios como Pelé, Beckenbauer, Maradona o Messi? Sólo el tiempo, que ya cada día es más escaso para que llegue el certamen, lo dirá. Sin embargo, Portugal cuenta con buenas cartas para jugar la partida, y una de ellas es ese as bajo la manga llamado Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro, un tipo que de proezas sabe mucho.

Imagen destacada: AFP.

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